sábado 28 de junio de 2008

Un breve descanso


Usualmente en el trópico un viñedo puede producir 2 cosechas al año e incluso no es extraño encontrar algunos que producen las 3, pero esa practica me parece que agota demasiado a las plantas.

Este año he decidido hacer un receso y dejar las plantas en un largo descanso que posiblemente se prolongue hasta inicios de noviembre. Con el descanso busco balancear un poco los periodos de producción, de manera que coincidan mucho mas con los meses de verano y de esa forma procurar que las uvas maduren en mejores condiciones y alcancen mayores niveles de azúcar; pero también busco evitar que la producción coincida con los meses de lluvia y así disminuir la aparición de hongos que puedan ocasionar graves daños. Es bien es sabido que el trabajo de todo un año se puede perder en cuestión de horas.

Pero mientras las plantas descansan las labores continúan porque siempre hay algo que hacer o preparar. Tender nuevos alambrados o arreglar los existentes, eliminar malezas, abonar las plantas o sembrar algunas cuantas son solo algunas de las ideas que me pasan por la cabeza mientras escribo este texto.

Pero también hay tiempo para la contemplación y la relajación.
Con frecuencia suelo recorrer el viñedo a altas horas de la noche, ya que en medio de la oscuridad y el silencio se siente una paz que te envuelve y te transporta. Pero también es la oportunidad de apreciarlo y descubrirlo desde otra perspectiva. Es durante la noche cuando el viñedo duerme y descansa, pero a su alrededor la vida hierve en actividad.

Con asombro descubro que gran cantidad de pequeñas arañas han convertido a las plantas en su hogar, instalando sus telarañas en las noches para atrapar los pequeños insectos que se aventuran a volar en la oscuridad. Otros en cambio utilizan las hojas para sus cortejos amorosos nocturnos o para colocar sus pequeños huevos que darán origen a una nueva generación. Hay pequeñas ranas arborícolas que suelen dormir entre las hojas secas de las plantas emergiendo en la noche para alimentarse de insectos y arácnidos y mantener su población en equilibrio. Igualmente pequeños lagartos y serpientes cazadores de pequeñas creaturas se ocultan entre la maleza esperando pacientemente sus presas.

Durante el día revolotean entre el viñedo algunas variedades de pájaros, algunos utilizándolo como refugio, otros buscando alimentarse de insectos y bichos, pero no faltan los que van detrás del trofeo mayor… las tiernas y jugosas uvas que cuelgan de los racimos. Estos últimos debo anotar son una verdadera molestia sobre todo cuando hay un viticultor celoso pendiente de sus plantas y sus frutos.

Siempre he pensado que el fin del viñedo es producir un vino que posea características propias, pero debo reconocer que el viñedo me ha aportado grandes cosas a nivel personal. He aprendido que todo se desarrolla y da a su debido tiempo, a que hay que buscar un equilibrio y que cada elemento que haga parte del viñedo tiene su propia razón de ser o estar… es casi una postura filosófica ante la vida y en esa medida es mucho por lo que hay que estar agradecido.

viernes 16 de mayo de 2008

La caprichosa Pinot Noir

Un viñedo en el trópico implica seguir con sumo cuidado un cronograma donde el manejo de la poda se realice en el momento preciso, para que de esa manera la brotación se presente a finales del invierno y la floración, desarrollo y envero de los racimos coincida con los meses considerados de verano. Lo anterior no solo permite que las plantas dispongan de mayor numero de horas sol (lo que viene a significar riqueza en azucares o niveles altos de grados Brix), si no que adicionalmente también ayuda a mantener hongos y plagas bajo relativo control, ya que en temporada de lluvia el Oidio, Mildeo y la Botrytis pueden ser catastróficos.


Es bien sabido que el elegir la variedad de vid mas apropiada de acuerdo a las condiciones de clima y terreno es un factor determinante en el momento de considerar plantar un viñedo. En mi caso particular mi interés por la Pinot noir se origino a partir de una combinación de factores que van desde lo accidental, al gusto particular por dicha variedad. La Pinot es una variedad difícil… es como una niña mimada, consentida y malcriada que exige que estés dispuesto a soportar su rabietas y caprichos, pero si lograr controlarla se comporta como una princesa y retribuye tu esfuerzo. El gran problema de la Pinot esta estrechamente relacionado con su nombre… Pinot, hace referencia a la forma de cono o piña de sus racimos. Sus bayas se encuentran muy apretadas en sus racimos, lo que ocasiona que en determinados casos prácticamente se ahoguen entre si las uvas provocando que en la competencia por crecer y desarrollarse, se compacten de tal forma que pueden estallar algunas iniciando focos de infección que contaminan una por una gran parte de los racimos. Si a lo anterior le sumamos días de lluvia, entonces tendremos las condiciones adecuadas para el ataque de la Botrytis, cuyas esporas atacan la delicada piel degradándola y permitiendo que el hongo penetre al interior de la uva y ocasionando graves daños.

Aun así la Pinot con todos sus inconvenientes se convierte es todo un reto. Tal vez no sea una apuesta segura como el caso de otras variedades, pero no hay satisfacción mas grande que disfrutar de una vendimia de Pinot Noir por pequeña que esta sea, tal vez porque detrás de esas ternas y delicadas uvas se esconden meses de arduo trabajo y de cuidados y a la final la recompensa lo vale todo.

miércoles 23 de enero de 2008

Personajes y Viñedos

Después de la poda y mientras el viñedo brota con fuerza es una buena oportunidad para visitar otros viñedos, conocer gente amable e intercambiar experiencias.
Boyacá en Colombia es el departamento llamado a convertirse en la zona vinícola por excelencia dentro del país. Posee las condiciones adecuadas en el trópico para el desarrollo de la vid… un buen ¨terroir¨, como dirían los franceses, una muy buena luminosidad en el día y noches frescas que garantizan que se puedan obtener uvas de excelente calidad y por consiguiente elaborar excelentes vinos.

En los alrededores de Sogamoso se esta desarrollando desde algunos años, un proyecto vinícola de gran importancia que cada vez cobra mayor relevancia para los amantes del vino tanto nacionales como extranjeros por la calidad de los vinos que allí se producen en condiciones tropicales.

El eje central del proyecto se encuentra en el viñedo del Marques de Punta Larga, cuyo propietario el Dr. Marcos Quijano Rico contagia a quienes lo visitan en la Loma, tanto por la calidad de sus vinos, como por su amabilidad, su pasión y conocimiento del tema.

En dos pequeños y acogedores pueblos llamados Floresta y Tobasia, se pueden encontrar pequeñas parcelas cultivadas con esmero por familias de campesinos, que combinan el cultivo de la vid con otros tradicionales como papa, trigo o cebada, o el cuidado de animales como ganado vacuno, ovejas, gallinas o patos.
Estas familias campesinas cultivan en sus parcelas principalmente variedades blancas como la Riesling y la Riesling x Silvaner, las cuales han encontrado en la zona las condiciones adecuadas para producir uvas excelentes, que posteriormente son comercializadas para su transformación en vino por el Doctor Marcos Quijano en su ya famoso viñedo de la loma de Punta Larga, bajo el nombre de Monticello de Tobasia.



Víctor Morales en su pequeña granja en Tobasia posee un hermoso viñedo de 500 plantas donde cultiva principalmente Riesling. Escucharlo hablar sobre su viñedo y todos los pormenores que involucra es fascinante, porque detrás de las palabras se descubre al campesino que ama sus plantas, que no escatima en cuidados y mimos conciente que esos cuidados prodigados se veran recompensados mas adelante, cuando esas delicadas bayas ahora en crecimiento se transformen en vino.


Otro personaje apasionado con el cultivo de la vid es Silverio Álvarez, quien en compañía de sus hijos cultivan Riesling en su granja a las afueras de Tobasia en dirección de Floresta. El viñedo se localiza en una pequeña colina donde por su orientación se ha buscado una buena radiación solar y que el poniente mime las delicadas bayas, asegurando los grados de azúcar adecuados para obtener un excelente vino. Sorprende encontrar como la familia entera esta comprometida con el desarrollo del viñedo. Gabriel uno de los hijos y con quien amablemente tuve la oportunidad de intercambiar algunas ideas, es agrónomo y combina su trabajo en una importante compañía química con su proyecto vinícola de manera que ambas actividades se complementan y enriquecen.

Al regresar uno siente que algo de nosotros mismos se ha quedado en esos valles y montañas y con las personas con las que se compartió esos gratos momentos. Igualmente el conocer de cerca esos viñedos fue una experiencia que contribuyo a establecer lazos de amistad, con quienes a pesar de la distancia compartimos esa obsesión por la vid y el vino.

miércoles 19 de diciembre de 2007

El momento de la poda

Todo inicia con la poda. Este acontecimiento involucra en la vid una especie de muerte y renacimiento. Después de la vendimia la vid entra en una etapa de descanso en el cual gradualmente sus hojas envejecen, se tornan amarillentas y se secan. En lugares tropicales la caída de las hojas no se realiza de forma natural, así que hay que ayudarle a la planta a desprenderse de sus propias hojas ya sea aplicando urea para quemarlas o hacerlo de manera manual.. El descanso de la planta puede tener una duración entre 1 a 2 meses y finalizados estos se puede iniciar el proceso de la poda.

Según la variedad de vid y factores climáticos el tipo de poda puede ser diferente pero representara para la planta el inicio de un nuevo renacer de todo su ciclo.

Debido a que el viñedo se encuentra a una altura de 2.200 metros sobre el nivel del mar, las plantas pueden contar con noches frescas en las cuales la temperatura desciende a los 7 o 9 grados, lo cual las beneficia ya que estas pueden descansar, pero aun así es necesario para obtener una brotación uniforme la aplicación de productos químicos como DORMEX (cianamida hidrogenada), el cual es un compensador de horas frío muy eficaz.

El pasado 3 de diciembre se podaron casi la totalidad de las plantas dejando un promedio entre 5 y 6 yemas.
En cada corte se aplico una pomada de benomil para prevenir que hongos e infecciones penetren por las heridas. Pasadas 2 semanas se puede observar que algunas plantas que tenían mayor numero de horas de descanso ya han comenzado a brotar, mientras que la mayoría aun no lo hacen, aunque hay algunos indicios que indican que pueden estar en proceso de hacerlo, como la presencia de yemas infladas y algodonosas.
Hay que observar la diferencia en días entre ambas brotaciones.

Igualmente estos días de diciembre han estado bastante lluviosos y fríos lo cual también puede incidir que la brotación sea mucho mas lenta.

viernes 14 de diciembre de 2007

un acelerado burbujeo


Después de la vendimia las labores no se detienen, por el contrario todo se acelera y los trabajos se intensifican. Las uvas de la vendimia se miman y con sumo cuidado se seleccionan solo las mejores y se desechan aquellas que aun no han madurado completamente o están rotas o presentan algún síntoma de contaminación por hongos o bacterias, ya que estas pueden afectar la calidad del mosto porque son vehiculo de infecciones.
El mosto obtenido fermenta entre 10 y 12 días para luego ser trasegado eliminando residuos de la fruta y levaduras muertas. Posteriormente entrara en la fermentación maloláctica que pulirá los ácidos dejando sabores más suaves y con menos “aristas” que entorpezcan su disfrute.

jueves 8 de noviembre de 2007

La esperada vendimia.

Finalmente el tan esperado momento ha llegado… la vendimia. Fueron varias semanas de múltiples cuidados e incertidumbre para prevenir cualquier elemento que pudiese ocasionar algún trastorno en el desarrollo de los racimos.

Debido a que el actual semestre se ha caracterizado por sus días nublados y lluviosos, el desarrollo de los racimos se vio retrasado y los niveles de azúcar que alcanzaron las bayas estuvieron por debajo del promedio esperado. En general los racimos registraron una media de 17 grados Brix, un nivel que se puede considerar un poco bajo ya que lo indicado en el momento de la vendimia es alcanzar los 20 o 22 grados para las blancas y los 22 o 24 para las tintas.

Un nivel de azúcar bajo es común en regiones muy frías donde las condiciones atmosféricas en ocasiones impiden que las plantas puedan transformar la radiación solar en azucares y reducir los niveles de los diferentes ácidos que hacen parte de las bayas en su periodo inicial de desarrollo.

martes 16 de octubre de 2007

Un frio envero


Este año ha sido atípico en cuanto al comportamiento del clima… los meses que usualmente son de verano intenso han estado bastante lluviosos y han predominado los días opacos y fríos, lo cual ocasiona un retraso en el desarrollo y maduración de las uvas ya que ante la falta de una adecuada radiación solar los niveles de azúcar en los racimos alcanza niveles mas bien bajos (16 grados brix), aunque hay la posibilidad de que suban al final del envero un poco mas.

A pesar de las condiciones adversas las plantas y sus frutos han estado bastante sanas y siempre es un espectáculo poder observar esos racimos cargados de esperanza que son fruto del néctar de la tierra y de la tibieza del sol.

Pinot Noir

Pinot Noir
Pinot Noir